¡Inmediatez! La palabra ronda las esferas de aquellos que hoy definen las políticas públicas en salud. La misma palabra que para estas personas suena fuerte desde lo racional, hace eco en oídos de la familia Davanzo Cortés, pero con un profundo sentido emocional. 

 

Cristián Davanzo se encuentra dando una batalla inmisericorde, que parecía perdida. Pero hoy, gracias al XOSPATA (que parece más el nombre de una divinidad azteca que el nombre de una droga), ha podido entrar en una fase de pourparlers con su enfermedad enemiga. Pero para que esta tregua devengue en una victoria, es imperativa la inmediatez, Cristián no puede esperar. 

 

Las herramientas que hoy permiten protección financiera para la familia Davanzo Cortés, son insuficientes, y la situación internacional y a nivel país que ha generado el COVID-19, no lo hace más fácil. 

 

Hace sólo unos días y de acuerdo con una norma del Código Sanitario, de aquellas que parecen adornos (artículo 36°), se publicó por el Ministerio de Salud un Decreto que suspende la obligatoriedad para FONASA y las ISAPRES del cumplimiento de la Garantía Explícita de Oportunidad, respecto de las GES. Lo anterior, no es más que una respuesta al sentido de oportunidad (la inmediatez), para centrar los esfuerzos en las acciones de confirmación diagnóstica y tratamiento de la población contagiada con el Covid-19. 

 

Así las cosas, con ánimo de enfatizar mas no de repetir, la inmediatez es algo que para bien o para mal hace necesario buscar soluciones adecuadas a la problemática que aqueja a Cristián. La Ley, como muchas veces, ha llegado tarde, y lo mismo ha ocurrido con los planes sanitarios implementados por el Ejecutivo para casos como el que nos ocupa. Pero lo anterior no nos aplaca en la intención de buscar soluciones, que creemos las hay; apelando primero al voluntario respaldo financiero de la Isapre Banmédica, sin descartar desde luego el reconocimiento del interés jurídico que en este caso se pretende resguardar, la vida, por parte de aquel poder del Estado, el Judicial; que ha venido a ser el encargado de dar solución a problemas que los otros dos poderes no han resuelto (sin querer entrar en el debate acerca de la pertinencia en relación a su rol, pero si dejando claro que cuando se necesitan soluciones, deben ser buscadas ante todas las instancias posibles). 

 

La negación a financiar el tratamiento médico propuesto para Cristián supone una clara amenaza a la garantía del derecho a la vida consagrado en nuestra Constitución, lo que no puede ocurrir, pues garantizar el derecho a la vida no supone una mera declaración, es un imperativo para el Estado y la comunidad toda, pero especialmente para todos aquellos que participan del sistema de salud, pues deben ser ellos los principales garantes de dicho derecho. 

 

Por todo esto, es necesario dejar desde ya claro por qué los instrumentos que hoy el legislador pone a disposición de la comunidad, son insuficientes para dar respuesta a la problemática de Cristián; y, por otra parte, la necesidad de buscar otras vías para lograr el justo financiamiento que merece el tratamiento propuesto, para así no poner en riesgo su vida. 

 

¿Aplica en este caso la Ley Ricarte Soto? 

La Ley 20.850, mejor conocida como Ley Ricarte Soto, ha establecido un sistema de protección financiera para el diagnóstico y tratamiento de alto costo. 

 

Para poder hacer operativa esta herramienta de protección financiera en salud, es necesario que concurran dos requisitos copulativos, a saber: 1. Que se trate de los diagnósticos y tratamientos de alto costo, incluidos en el Decreto que contiene las prestaciones garantizadas, listado que puede revisarse en las páginas web de FONASA y de MINSAL. 2. Que el paciente ingrese a la red de prestadores aprobada por el MINSAL, excepto cuando se trate de una urgencia con riesgo vital y/o secuela funcional grave. 

 

Lamentablemente, ni el diagnóstico ni el tratamiento de Leucemia Aguda Mieloide con mutación FLT3 se encuentra incluido en el listado hasta ahora aprobado, lo que significa que el caso de Cristián no se ajusta al requisito N° 1 declarado más arriba. 

 

Por otra parte, podría solicitarse formalmente la inclusión del tratamiento que Cristián necesita a la lista de patologías priorizadas, solicitud que debe pasar por 4 etapas técnico-administrativas complejas (solicitud de evaluación; evaluación; recomendación priorizada; decisión). Lo anterior responde a uno de los principios que gobiernan la normativa, la progresividad, según la cual la incorporación de nuevos tratamientos o diagnósticos debe ser hecha de forma progresiva, considerando la disponibilidad de recursos en materia de salud, y la salud vista como un derecho colectivo.

 

 Por último, el Ministerio de Salud renueva año a año mediante un Decreto la lista de prestaciones garantizadas, pudiendo hacerse las solicitudes de incorporación hasta el 25 de febrero de cada año, por lo que recién podría pedirse la incorporación para el año 2021.

 

Lo anterior, denota la falta de oportunidad que la aplicación de esta vía tiene para Cristián, razón por la cual, y teniendo a la vista la amenaza que supone la enfermedad, se transforma en una vía inútil. 

¿Qué ocurre con la cobertura GES o el plan Auge?

 La ley 19.966 crea el Régimen de Garantía Explícitas de Salud, conocida usualmente como cobertura GES y también como plan Auge. 

 

Esta cobertura crea un conjunto de beneficios que buscan garantizar el acceso, la oportunidad, la calidad y la protección financiera de un número determinado de problemas de salud. 

 

Los beneficiarios son personas afiliadas al sistema de salud pública (Fonasa) como también al sistema privado (Isapres). 

 

El espíritu de la ley es garantizar un servicio integral a personas afectadas por una enfermedad tal y como lo reconoce la Constitución Política de la República; pero establece como uno de sus requisitos para recibir los beneficios, que la enfermedad forme parte de una de las 85 patologías contempladas por la ley. 

 

Dentro de esas patologías encontramos la Leucemia, por tanto, en teoría Cristián a través de su Isapre debería beneficiarse de esta cobertura GES; pero luego el sistema establece que no todas las leucemias, sino que únicamente las expresamente señaladas. 

 

Lamentablemente la Leucemia Aguda Mieloide con mutación FLT3, es considerada por el sistema como excluida de los beneficios GES, a pesar de que sí son cubiertas por la ley la Leucemia Aguda y la Leucemia Mieloide. 

¿Qué es la Cobertura Adicional para enfermedades catastróficas (CAEC)? ¿Aplica en este caso? ¿cuándo y dónde debería activarse? 

La cobertura Adicional para Enfermedades Catastróficas (CAEC), es un beneficio adicional al plan de salud que contemplan algunas Isapres. Esta cobertura permite financiar hasta el 100% de los gastos de salud asociados a enfermedades de alto costo, cumpliendo ciertos requisitos. 

 

El objetivo de la CAEC es ampliar la cobertura del plan de salud para cubrir los costos asociados a enfermedades catastróficas, cuyo tratamiento implica un alto costo financiero para el afiliado. 

¿Cuándo debe y dónde ser activada esta cobertura? 

Este beneficio contenido en los planes de salud de ciertas Isapres, debe ser activado cuando el diagnóstico de una enfermedad puede convertirse en catastrófico, debido al costo de las prestaciones médicas que serán necesarias para enfrentar la enfermedad. En términos reales el beneficiario o alguna persona a su nombre debe acercarse a la Isapre y solicitar a través de un documento la activación de la CAEC. 

 

En el caso de Cristián la CAEC fue activada para cubrir el tratamiento de una enfermedad anterior, pero en definitiva dicha cobertura no llegó a cubrir costo alguno. Actualmente cuando se solicitó esta cobertura la Isapre rechazó su activación debido a que, al haberse requerido para un evento de salud anterior, no era posible activarla nuevamente.

 Rodrigo Boye Salinas. 

Martín Davis Komlos. 

Viña del Mar, abril del año 2020.